Hoy vamos a tratar los dos siguientes puntos de nuestro plan de marketing. Os recuerdo que en el anterior post de la serie ya habíamos visto las condiciones generales, todos los términos y temas que tenemos que conocer y tener en cuenta a la hora de hacer nuestro plan de marketing, así como el primer punto del mismo y las herramientas de análisis que debemos utilizar.

Pues bien, ahora vamos a tratar el siguiente punto que debe figurar en nuestro plan de marketing: las metas que queremos para nuestra empresa, nuestros objetivos y, además,  hablaremos también de aquellos para quién lo hacemos, es decir, de nuestro target, de quienes estudiaremos sus hábitos digitales.

LOS OBJETIVOS CUALITATIVOS

Cabe señalar que hay dos tipos de objetivos que tenemos que tener en mente para nuestra empresa, estos son los objetivos cualitativos y los objetivos cuantitativos.

Los cuantitativos son aquellos medibles. Pero para conocer esos objetivos cuantificables, para elegir aquellos que debemos marcarnos como marca o empresa, primero habremos de marcar unas metas cualitativas.

Para establecer los objetivos cualitativos es muy importante tener en mente la visión que tenemos de nuestro negocio. Plantéate, de medio a largo plazo, qué esperas de tu negocio, qué labor te ves desempeñando en él y qué esperas que éste sea. Cuando pienses en estas metas, es importante que también te plantees qué papel jugarán los medios digitales: qué esperas del medio digital (por ejemplo: ¿quiero que sea un canal de comunicación con mis clientes? ¿Deseo atender a mis clientes desde los medios sociales?)

Las metas cualitativas pueden estar enfocadas en distintos aspectos de la empresa, por ejemplo:

– En ventas: si quiero incrementar mis ventas o si quiero abrirme a mercados nuevos, si deseo explorar mejor el que tengo, si necesito dar una nueva dimensión a esa clientela que tengo, etc.

– Metas comunicativas: Si quiero establecer una vía de contacto más directo con mis clientes, si necesito atraer una nueva audiencia, si busco hacer campañas de comunicación online que repercutan no sólo en el ámbito online sino también en el offline (por ejemplo, atrayendo compradores no solo a mi tienda online sino a mi tienda física), si quiero crear una comunidad en torno a mi marca, etc.

-La atención al cliente: si, por ejemplo, quiero implementar una línea de atención al cliente directa e inmediata en las redes sociales de mi empresa.

LA MISIÓN

En realidad, este punto ya quedó esbozado en la primera entrega de esta serie sobre cómo crear tu plan de marketing digital,ya que hablamos de nuestro porqué, de lo que somos, lo que hacemos y por qué lo hacemos. Pero a la hora de establecer la estrategia que hemos de seguir para alcanzar esta misión, lo que tenemos que hacer es marcar los objetivos.

En la primera parte hablamos de los objetivos S.M.A.R.T., ¿lo recordáis? Estos objetivos son aquellos que hemos de marcarnos para nuestra empresa y que deben ser realizables (es decir, realistas), asumibles, acotados en el tiempo y, sobre todo, medibles.

LOS OBJETIVOS CUANTITATIVOS:

Pues bien, en este punto llega la hora de concretar los mismos: Ya sé lo que tengo y lo que quiero, por lo que ahora vamos a ver cómo se refleja eso que quiero concretamente, qué objetivos medibles me puedo plantear para saber que estoy alcanzando esa misión.

Veamos alguno de los tipos de estos objetivos:

– De Alcance: Debe reflejar, por ejemplo, si espero alcanzar nuevos mercados, si quiero aumentar hasta un número concreto las visitas a mi web, el número de seguidores en mis redes sociales que espero conseguir,o si intentaré incrementar el número de búsquedas de la marca en Google u otros buscadores (ya que este último dato me estará diciendo que estoy empezando a ser conocido).

-De Actividad: Si quiero conseguir una mayor interacción con mis clientes (ya sea en mi página web o redes sociales), si busco incrementar las conversiones de estos en mi web, conseguir nuevas visitas, etcétera.

-Metas de Conversión: Si quiero aumentar las ventas online, mejorar la conversión de ventas, incrementar el gasto medio por pedido, subir los beneficios, etc.

– De Fidelización: Estos, en la mayoría de los casos, van a ser unos de los objetivos más importantes, ya que lo que queremos no es vender una vez a alguien, sino conseguir que esos clientes vuelvan. A la larga todas las empresas esperan mantener una relación que perdure en el tiempo con sus clientes, y para esto también habremos de fijarnos metas concretas.

EL TARGET

El target es el cliente ideal, aquel en quien pienso cuando diseño mi producto o servicio, cuando lo fabrico… en definitiva, para quién hago mi trabajo.

Este, pues, lo podemos acotar de muchas formas distintas: por género, por edad, por nivel de estudios, por localización, etc.

Pero, atendiendo al comportamiento en la red de estos, será muy importante hablar de la edad. En internet hablamos de generaciones; habrás oído hablar más de una vez de la Generación X, de la Generación Z o de los «archifamosos Millennials».

A continuación, os muestro una pequeña descripción de cada uno de estos grupos sociales:

– Los Babyboomers: Aquellos pertenecientes a la generación del baby-boom, nacidos hasta los años 60, una época en la que se dio un gran aumento de la tasa de natalidad, tanto en España como en el resto del mundo. Tienen una concepción “clásica” del trabajo, son gente comprometida con el mismo y que pocas veces ha cambiado de puesto. Respecto a las redes sociales, son más bien torpes, si bien se dejan aconsejar y buscan aprender de la mano de generaciones más recientes.

Son el sector más dispuesto a gastar dinero pero el que menos se fía de internet como lugar en el que gastarlo, por lo que, para acercarse a este target es necesario “evangelizarlo”, es decir, instruirles y enseñarles a la vez que se le informa. La red social que más utilizan es Facebook.

– La Generación X: Han nacido desde el año 65 hasta el 78, y son personas a quienes les gusta trabajar en equipo. Vivieron la llegada de internet y se adaptaron a sus primeros usos, y se considera que esta es la generación que más fácil se adapta al cambio. De nuevo, su red social favorita es Facebook, si bien también usan Youtube, Pinterest y Twitter. Además, utilizan internet como una de sus principales fuentes de información y sí que hacen compras online.

– Los Millenials: Son considerados, a día de hoy, los reyes y señores del mercado online. También se les conoce como la Generación Y, y abarca a los nacidos  entre el año 1979 y 1996. Esta generación ha cambiado mucho de trabajo. Ahora están empezando a formar sus propias familias, tienen una mayor tolerancia al fracaso y no conciben la vida  sin el uso de las nuevas tecnologías.

Respecto a su comportamiento en el entorno digital, utilizan las redes sociales durante su proceso de compra (generalmente durante la fase de investigación e información),hacen un uso social de internet y se fían de la opinión de otros usuarios (pero ya no solo de sus familiares y amigos, sino que valoran también las opiniones que hay en internet sobre productos y servicios).

Respecto al consumo de contenidos, esta generación siente una especial predilección por el contenido visual y son los principales usuarios de Instagram, aunque la red social más utilizada sigue siendo Facebook. Es importante señalar que es el sector que menos le teme a las compras online.

– La Generación Z: Han nacido después del año 1996, por lo que apenas han alcanzado la mayoría de edad y aún no se han incorporado plenamente al mercado laboral. Usan las redes sociales pero huyen de aquellas de las que están presentes sus padres. Esto hace que apenas cuenten con presencia en Facebook, aunque son los mayores consumidores de Youtube.

Estas son unas pinceladas muy generales, pero el estudio de estas generaciones os ayudarán a buscar y establecer qué medios sociales, qué elementos u qué aplicaciones debéis utilizar para vuestra empresa en base a dónde va a estar vuestro cliente.

Mientras tanto, no olvides pensar, en base a la misión y visión de tu empresa, en los distintos objetivos cualitativos y cuantitativos de tu marca, así como esbozar, del modo más detallado posible, quién es tu cliente potencial, cómo se comporta dentro y fuera de internet y a qué “generación digital” pertenece. Solo teniendo claros todos estos puntos, podremos elegir y diseñar la estrategia de comunicación más adecuada a los intereses de tu marca.

Además, como siempre, os dejo el vídeo correspondiente a la entrada de hoy, para aquellos a quienes os es más cómodo este formato.

En la próxima entrega  hablaremos de las distintas estrategias comunicativas que podemos adoptar desde nuestra marca o empresa.

 

Pin It on Pinterest

Share This